Este es el sexto año que he diseñado e impartido junto a Carme Martí, tutora de Plástica y Miquel Ferré, Coordinador Pedagógico los talleres de arte urbano del proyecto “B7 Arts!”, dirigido al alumnado de 2º de ESO del Institut Badalona VII. Durante una semana, cerca de 120 alumnos participan en estas actividades como parte del crédito de síntesis de final de curso.
Patrones geométricos estilo pixel art
Para comenzar este proyecto, impartí cuatro actividades artísticas centradas en la creación de patrones geométricos de estilo pixel art. El alumnado practicó diferentes secuencias y también diseñó sus propios patrones pintando sobre las cuadrículas.
El edificio
Las paredes que se intervinieron se encuentran en la entrada del instituto y, por primera vez, el proyecto salió al exterior para pintar estos espacios. El edificio fue proyectado por los arquitectos Ramon Artigues y Ramon Sanabria, se inauguró en 1989 y quedó finalista de los Premios FAD de ese año.
El diseño de los murales y la elección de los colores buscan mantener un equilibrio con la forma de las paredes y los tonos de los ladrillos del edificio.
Pintar en equipo
Para pintar en estos murales participativos, los grupos se organizaron según su experiencia y habilidad antes de elegir en cuál de las tres zonas participarían. La zona principal era una pared larga y horizontal donde se pintaron los patrones geométricos trabajados previamente. El proceso se basó en la observación antes de pintar, la concentración a la hora de tomar decisiones y la comunicación entre compañeros.
Palabras y lettering
En la segunda pared se escribieron palabras a partir de un listado que iniciamos en las actividades previas y que fuimos ampliando con las sugerencias de docentes y alumnos. Comenzamos utilizando un color similar al fondo de la pared para soltarnos y, en cada sesión, incorporamos nuevos colores y estilos de tipografía. Todo el proceso fue improvisado, aprovechando la práctica que el alumnado había adquirido durante el curso y que se reflejaba en su soltura trabajando el lettering.
Un proyecto colectivo
La última de las paredes es la que se encuentra en la entrada del instituto. En ella también se pintó un patrón de pixel art, esta vez en un formato de 45 grados. Los grupos que trabajaron en este espacio se coordinaron para completar el diseño y, una vez terminado, pintaron la frase escogida para representar este lugar tan significativo.
En resumen, ha sido un proyecto muy completo, en el que las chicas y los chicos participantes se esforzaron por mantener un buen ambiente y trabajar conjuntamente. Fueron detallistas y hubo quienes quisieron seguir pintando durante varias sesiones, porque disfrutaron del proceso y se sintieron a gusto participando.
El texto que leeréis a continuación ha sido escrito por Judit Gil, terapeuta ocupacional de La Vostra Llar Mataró, que nos acompañó, guió y cuidó a lo largo de este bonito proyecto, vivido conjuntamente con un grupo de siete mujeres residentes en el centro: Mercedes, Dorinda, Pilar, Rosa, Catalina, Maria y Carmen.
En este proyecto hemos contado con la participación del colegio Maristes Valldemia, la Fundació Maresme y la Escola Vista Alegre. Un grupo de niños, jóvenes y personas con discapacidad intelectual nos han acompañado durante las actividades y la pintura del mural, colaborando activamente y dando apoyo a las mujeres de la residencia.
También queremos agradecer especialmente a Ana Sánchez su implicación y las gestiones realizadas con el Ayuntamiento de Mataró, que hicieron posible disponer de la pared donde se llevó a cabo la intervención artística.
Crear vínculos artísticos y personales
El nombre del proyecto es Pintem Vincles. De primera mano, os puedo asegurar que hemos creado vínculos, tanto artísticos como personales, y una gran red con las entidades. Esperamos que esto no se detenga aquí, sino que abra el camino a muchas más colaboraciones.
La primera fase del proyecto se ha realizado en nuestro centro. Creo que ha sido importante para darlo a conocer. Somos un centro abierto, activo y con personas mayores. Personas que, aunque sean mayores, tienen inquietudes, iniciativa y muchas ganas de compartir y aprender.
El Año Gaudí
Carlos dividió esta fase en cuatro talleres. En cada uno de ellos, se trabajaron las diferentes técnicas enfocadas en el trabajo de Gaudí: la arquitectura, el dibujo, los colores y la técnica del trencadís. En cada taller, como profesional, he podido observar lo que se ha generado. Cosas muy bonitas, pero también la sensación de frustración y el “yo esto no sé hacerlo o no puedo hacerlo”, ya que salir de la zona de confort no es fácil para nadie.
Pero esta frustración, a medida que cada taller avanzaba, se ha convertido en empoderamiento, creatividad y colaboración entre todos los participantes. Se ha generado un ambiente de trabajo muy bonito y difícil de explicar con palabras. Ver que personas con problemas de movilidad, déficit visual u otras dificultades sean capaces de levantarse, mantener un trazo y aportar su granito al proyecto no tiene precio.
Naturaleza y espiritualidad
La idea principal era plasmar su identidad e intereses teniendo en cuenta su etapa vital. Por eso se ha utilizado la técnica del dibujo, el color y la arquitectura de Gaudí. Tal como él quiso plasmarlo: naturaleza y espiritualidad.
El diseño representa a las mujeres participantes
En el último taller en nuestro centro, se propuso a nuestras residentes que, con todo lo que habíamos trabajado, crearan un diseño. Este debía representar a las personas mayores que viven en centros residenciales y la mejor manera era representarse a ellas mismas.
La mejor manera de explicarlo es el resultado que se ve en el mural
El color de la base de cada estructura simboliza de dónde pertenecen y qué aspecto de la naturaleza es importante para ellas: mar o montaña, prados, campos o monumentos.
La estructura de cada torre o edificio refleja el camino de la vida de cada residente. Y los detalles de este, como ventanas, voladizos y formas, son los aspectos importantes de cada persona. En la mayoría de los diseños, representa a su familia: las parejas, los hijos, los nietos y los bisnietos. Una de las partes más importantes de su vida, por quienes han luchado.
Observar los pequeños detalles
También se pueden observar pequeños detalles donde quedan plasmados sus intereses: horticultura, lectura, viajar, el mar, recuerdos y vivencias. Cada forma, cada color, cada flor las representa.
Agradecimientos
Quisiera agradecer la participación de todas las entidades, familias y voluntarios que habéis participado activamente en el proyecto. No por el simple hecho de venir y compartir este tiempo con nosotros, sino por la forma en que lo habéis hecho. Con ilusión, energía, alegría, iniciativa y creatividad. Mucha creatividad.
Por otra parte, agradecer y dar la enhorabuena a Carlos. La manera de trabajar y enfocar el proyecto, personalmente, me ha parecido increíble. Lo bonito que lo ha hecho, la empatía y la dulzura con la que ha trabajado cada día se ve plasmada en el mural y en el recuerdo que creo que cada uno de los participantes se ha llevado a casa.
Por último, agradecer a Ana, coordinadora del proyecto, por pensar y dar la oportunidad a Mataró de llevarlo a cabo.
Gracias a todos por aportar vuestro granito de arena.
Este mural participativo forma parte del proyecto Connecta’t, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Badía del Vallés que promueve la vinculación con el centro, el aprendizaje y el trabajo en equipo.
El proyecto se realizó con 16 alumnos y alumnas de 1º y 2º de la ESO del Instituto Federica Montseny, junto a las orientadoras Ester y Carol, la coordinadora del departamento de educación Dami y la integradora del centro, Eli.
Participaron:
1º de la ESO: Alba, Ana, Carmen, Diego, Josué y Leonora.
2º de la ESO: Aitana, Francisco, Indalo, Izan, José, Mariame, Raúl, Rubén y Sheila.
Arte en el instituto: escritura creativa, dibujo y grabado en proyectos educativos
Realizamos tres talleres previos. El primero estuvo centrado en la expresión a través del dibujo y la escritura. El segundo se enfocó en la utilización intuitiva del color y el equilibrio cromático mediante el collage. Y el tercero consistió en un ejercicio de grabado, rallando sobre planchas de tetrabrick palabras que definían a cada participante a nivel individual.
Taller de graffiti con alumnado de secundaria en Badía del Vallés
Ambos grupos comenzaron el proceso del mural pintando de blanco las paredes de la entrada del instituto y los dos pilares. Después, ayudaron a trasladar al muro las líneas rectas y los círculos del diseño, que posteriormente pintaron con spray de colores, patrocinados en gran parte por la marca Montana Colors (muchísimas gracias!!)
En la última fase, utilizaron plantillas de formas geométricas para intervenir libremente sobre las paredes, pintando en aquellos lugares donde sentían que debían hacerlo. También escribieron palabras y dibujos de forma gestual y espontánea.
Entre resistencias e inseguridades
Ha sido un proyecto especialmente interesante, y también complejo para mí. Trabajar con este grupo de jóvenes supuso acompañar un momento de transición importante en sus vidas, donde muchas veces aparecen resistencias, inseguridades y formas distintas de estar en el centro educativo.
A lo largo del proceso, a través de las diferentes actividades, fuimos generando confianza poco a poco y creando un espacio donde poder escuchar lo que sentían respecto al instituto y a su propia experiencia allí. El proyecto permitió ofrecerles un lugar de protagonismo que, en su día a día, no siempre es fácil de encontrar dentro del ámbito educativo.
Encontrar el lugar dentro del grupo
También se trabajó el trabajo en equipo y la búsqueda de roles adecuados para cada participante, intentando que los alumnos pudieran aportar desde sus capacidades.
Además, se propició una dinámica equilibrada entre chicos y chicas, fomentando la colaboración mixta y evitando la separación de roles, con el objetivo de reforzar la participación de todos y todas por igual.
El instituto como lugar de transformación
A la hora de plantear el diseño, pensé mucho en la entrada del instituto como si fuera la entrada a un templo. En este caso, un templo del aprendizaje.
Un lugar al que se llega cada día y en el que suceden cosas importantes, aunque a veces no seamos del todo conscientes de ello.
Por eso elegí colores llamativos y diferentes tonalidades que contrastan con la fachada del centro, más sobria y apagada. La intención era generar un cambio visual claro: que al llegar te encuentres con un espacio que brilla, que llama la atención y que, de alguna manera, invita a entrar.
Si sientes que un espacio así puede tener sentido en tu centro, podemos pensarlo y construirlo juntos.
Este año ha sido el quinto consecutivo en el que he participado en el proyecto “B7 Arts!”, vinculado al final de curso de 2º de ESO del Instituto Badalona VII. En esta ocasión conté con la ayuda de Miquel, jefe de estudios, Carme, tutora de plástica, y Lara, docente del centro, para diseñar y coordinar las actividades del taller de arte urbano que realizaron cerca de 120 alumnos durante una semana. Esta experiencia forma parte del crédito de síntesis, que les permite aplicar en una situación práctica los conocimientos adquiridos en las diferentes áreas trabajadas a lo largo del curso.
Teníamos la oportunidad y el reto de intervenir en las diez columnas de la entrada del instituto. Al ser lo primero que recibe, buscamos que transmitieran una bienvenida cálida y transformase el hall en un espacio más vivo y colorido. Encontramos una conexión con los tótems, elementos que en la mitología de algunas sociedades se entienden como emblemas protectores de la tribu o del individuo, y propusimos que cada grupo de alumnos generara los suyos propios.
Explorando culturas y símbolos para inspirarnos
La primera sesión introductoria sirvió para reforzar los contenidos que Carme ya había trabajado en plástica durante el curso, centrados en las composiciones, la combinación de formas y el equilibrio visual mediante la geometría. Presenté algunos de mis murales abstractos junto a ejemplos de tótems de distintas culturas del mundo, explicando sus significados y estilos. Con esa información realizamos cuatro sesiones creativas en las que los alumnos improvisaron secuencias con figuras geométricas recortadas en cartulinas de colores. Estas formas se trasladaron al entorno digital para generar dibujos vectoriales que luego se convirtieron en vinilos recortados.
Mientras algunos grupos realizaban cuatro rutas de observación de arte urbano por el barrio, el resto de alumnos comenzó a pintar, bajo la supervisión de Lara, los fondos de color en las columnas. Previamente habíamos marcado la superficie y la habíamos dividido en rectángulos del mismo tamaño, de manera que en cada columna se pudieran desarrollar tres tótems verticales.
Formas, colores y texturas en equilibrio
Posteriormente llevamos a cabo ocho sesiones de pintura abstracta sobre los fondos ya preparados. Los alumnos trabajaron en grupos de cuatro, utilizando distintas herramientas para experimentar con manchas, líneas, texturas y símbolos, partiendo de los seis colores de base. La propuesta consistía en expresar ideas y sensaciones de forma abstracta, sin recurrir a figuración en cada espacio a intervenir.
Tras el fin de semana de descanso, continuamos con la última fase de creación de los tótems. Los grupos pegaron sobre las columnas las figuras geométricas recortadas en vinilo, componiendo verticalmente desde abajo hacia arriba, combinando distintos tamaños y rellenando huecos con piezas más pequeñas. Al terminar, se pintaban de negro los huecos y, al retirar los plásticos tras el secado, aparecían los tótems, llenos de fuerza y color que los propios alumnos habían creado.
La fuerza de la colaboración y la energía colectiva
El resultado final es una obra colectiva que ahora forma parte del Instituto, reflejando la creatividad, el esfuerzo y la colaboración de los alumnos. Durante todo el proceso trabajaron codo a codo, compartiendo ideas, resolviendo retos juntos y apoyándose mutuamente, construyendo no solo sus tótems, sino también un fuerte sentido de cooperación y pertenencia.
La implicación del profesorado fue clave para el éxito del proyecto: Carme y Lara, junto al resto del profesorado, estuvieron presentes en cada sesión, acompañando a los grupos, orientando y motivando a los alumnos y asegurándose de que el proceso fuera fluido y enriquecedor.
Además, las fotografías realizadas por Fer Alcalá capturan la intensidad, la alegría y la concentración de los estudiantes durante todo el proceso, convirtiéndose en un valioso testimonio visual de esta experiencia y celebrando el gran trabajo colectivo realizado.
LA MEMORIA COLECTIVA DEL BARRIO Y DE LA VIDA DE SUS VECINOS
Este proyecto da continuidad al documental audiovisual de historias de vida dentro del programa “Posem colors al barri de La Salut” en el marco de “Barris i comunitats” de la Diputació de Barcelona y del departamento de mediación del Ayuntamiento de Badalona. Tiene como propósito recuperar la memoria colectiva del barrio de la Salud y promover el sentido de comunidad y de vecindad mediante la revalorización de la historia, a través de una obra artística que recoge las historias del lugar y de la vida de sus habitantes.
La propuesta se construye a partir de la recopilación de 200 fotografías antiguas que abarcan una línea temporal que va desde principios del siglo XX hasta la década de los noventa. Estas imágenes se han recopilado a partir del fondo documental del Museo de Badalona, de la base de datos de Badalona Recuerdos y de las aportaciones de varias mujeres de la asociación Federació de Dones. Al mismo tiempo, realicé una búsqueda de información y datos de cada imagen para que me sirvieran de presentación para los centros educativos y las entidades que participaron en el proyecto.
SOMOS PARTE DE LA HISTORIA DEL TÚNEL DEL PASEO DE LA SALUD
El lugar escogido para hacer la obra de arte participativa es el túnel del Paseo de la Salud, ya que constituye el actual acceso y salida peatonal del epicentro del barrio y de su paseo principal, donde históricamente se ubican los pequeños comercios locales. El sitio tiene una historia peculiar: cuando construyeron la actual C31 a finales de los años sesenta los vecinos no podían ir caminando a los barrios colindantes del sur de la ciudad sin dar una buena vuelta ya que el acceso al por entonces llamado Paseo Cristo Rey quedaba cortado por el gran muro de la autopista.
Los propietarios de los comercios y los vecinos hicieron manifestaciones para reclamar un acceso peatonal que, finalmente, se construyó años después perforando un agujero de un tamaño por el que pudieran pasar las personas y revistiendo sus paredes de uralita. El problema en ese túnel eran los días de lluvia, el agua bajaba como un río y no se podía cruzar sin agarrarse a las paredes. Además, la poca luz y la inseguridad que ofrecía cruzarlo de noche, motivaron que el lugar fuera conocido popularmente como el “túnel del tiempo” o el “túnel de la vergüenza”.
En 1992 se realizaron las obras de remodelación del túnel tal y como lo conocemos ahora. En la actualidad, sigue siendo un lugar por donde pasan cada día cientos de personas, cobrando especial importancia para este proyecto la transformación y dignificación del mismo mediante una obra de arte participativa, empezando por su limpieza y continuando con el blanqueamiento de sus paredes y techo.
TALLERES PREVIOS EN TRES INSTITUTOS, UNA ESCUELA, UNA ASOCIACIÓN Y UNA FUNDACIÓN
Desde el departamento de mediación nos propusieron varios centros educativos y entidades del barrio para colaborar en este proyecto. Escogimos a tres institutos: Enric Borràs, Barres i Ones y Rafael Albéniz; una escuela: Turó d’en Caritg; una asociación del barrio: Federació de Dones y una fundación: Badalona Capaç.
Los diez talleres previos se realizaron en los centros de cada una de las entidades. Participaron 25 alumnos de 3o de primaria, 14 alumnos de 3o de ESO, 54 alumnos de 4o de ESO, 12 personas adultas de la fundación Badalona Capaç y 10 mujeres de la Federació de Dones. En total suman 115 personas con edades comprendidas entre los 8 y los 70 años.
En las primeras sesiones presenté cronológicamente una selección de las fotografías, explicando su contexto histórico y abriendo un espacio de conversación con los alumnos y las personas participantes sobre las situaciones que se mostraban en las imágenes y su relación con lo que vivimos en nuestro presente. Después, pasamos a la interpretación plástica de las fotografías mediante diferentes técnicas artísticas como son el dibujo con lápiz, rotuladores, barras de pastel, pintura acrílica y collages.
JORNADAS DE ACTIVIDADES ARTÍSTICAS EN EL CENTRO CULTURAL L’ESCORXADOR
En la tercera semana del proyecto participativo se realizaron cuatro jornadas de actividades artísticas en el centro cultural L’Escorxador de Badalona, en las que formaron parte los cuatro centros educativos y las dos entidades, reuniendo a participantes de diversas edades que crearon nuevas propuestas basadas en los dibujos y los collages que se realizaron en los talleres previos.
Las fotografías impresas en varios tamaños y en escala de grises se intervinieron utilizando varias técnicas mixtas: lápices y rotuladores de colores, ceras grasas y pintura acrílica. También hicimos composiciones con letras recortadas sobre papeles de colores.
Durante estas colaboraciones entre niños, adolescentes, mujeres mayores y personas con discapacidad, surgieron vínculos afectivos que nos ayudaron a empatizar y comprender diferentes realidades sociales, fortaleciendo la integración, el trabajo en equipo y los roles individuales dentro de cada grupo.
CREAMOS UN PASTE UP CON FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS INTERVENIDAS POR PARTICIPANTES EN LAS ACTIVIDADES
Para el mural situado en el muro exterior de la entrada del túnel del paseo de la Salud hice un diseño compuesto por una selección de fotografías antiguas del barrio. La intervención se realizó con la técnica del Paste Up, pegando sobre la pared las imágenes impresas en papel, intercaladas con fotografías pintadas por los participantes en las actividades artísticas.
También generamos una actividad dentro de la programación de la “Festa dels colors” donde participó un grupo de nueve jóvenes del Instituto-Escuela Rafael Alberti, practicando con la técnica y pegando las últimas fotografías en las paredes.
UN MURAL SOBRE LA HISTORIA Y LA MEMORIA DEL BARRIO DE LA SALUD
En el interior del túnel del paseo de la Salud se han representado las interpretaciones plásticas de las fotografías históricas del barrio que se realizaron en los talleres previos del proyecto participativo. Para hacer el boceto utilicé los dibujos esquematizados y los collages recortados en papeles pintados con pasteles. Escogí una paleta de colores primarios saturados, combinada con tonos pasteles y con el color blanco con el que blanqueamos la pared y que tanto gustó a los vecinos.
En la intervención mural participaron seis jóvenes del Instituto Enric Borràs, nueve jóvenes del Instituto Barres i Ones y diez mujeres de la asociación Federació de Dones. Nos ayudaron a pintar las paredes durante cinco jornadas en las que aprendieron a utilizar diferentes herramientas, demostrando mucha voluntad, paciencia y destreza, ya que la textura de la superficie de la pared complicaba mucho realizar detalles.
HACER SALUD
El nombre del barrio de la Salud proviene de principios del siglo XX, cuando las personas que vivían en el casco urbano de Badalona iban a caminar por esta zona, por entonces de campos y huertas, llamándose esta actividad: “ir a hacer salud”.
En la pintura también aparece representada la naturaleza vinculada con la ciudad y su historia: el roble y el laurel de su escudo, el níspero (aquí llamado “micaco”), un racimo de uva recordando el pasado vitivinícola de la zona y el sauzgatillo presente en la Serralada de la Marina.
TERMINAMOS EL PROYECTO CON UNA INSTALACIÓN Y UNA BONITA ACTIVIDAD
Para finalizar el proyecto participativo hicimos una instalación en las dos paredes del túnel de las letras que componen el nombre del barrio recortadas sobre madera, fijando su estructura en la pared con una pequeña separación por encima del mural.
En la última actividad, donde participaron nueve niños de la Escuela Turó d’en Caritg y cinco adultos de la Fundación Badalona Capaç, se pegaron sobre las letras de madera pintadas de colores fotografías y dibujos recortados en papel.
EL TÚNEL SE LLENA DE LUZ Y DE COLOR
La acogida de este proyecto artístico participativo ha sido un éxito. Las entidades participantes pudieron colaborar y disfrutar del proceso de creación de una obra de arte. Los vecinos y vecinas nos han expresado cada día su agradecimiento por el gran cambio que ha sufrido el espacio. El túnel se ha dignificado e iluminado, representando la entrada a un barrio que tiene que estar orgulloso de su historia pasada y de su presente futuro.
Mi abuela Encarna tiene 99 años y vive en la Residencia de mayores Ramón Berenguer de Santa Coloma de Gramanet. Hace unos años que dejó de dibujar y me hacía ilusión que volviera a recuperar su hábito creativo.
En total participaron 23 residentes, junto con 10 jóvenes alumnos del IES Ramon Berenguer y 2 voluntarios de la Fundación Tallers. Un fantástico ejemplo de proyecto intergeneracional y colaboración entre diversas entidades de la ciudad.
PLANTAS Y FLORES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN DE LA SERRALADA DE MARINA
El taller está inspirado en los dibujos de mi abuela y en las plantas y flores en peligro de extinción de la Serralada de Marina, una cordillera cercana a la residencia. Las participantes utilizaron tres técnicas diferentes para representar la flora: el dibujo a lápiz, el collage y la acuarela.
A partir del material artístico creado en las actividades, elaboré un diseño que se plasmó en una de las paredes exteriores del patio de la residencia.
UN MURO QUE NO SEPARA
El mural “Un muro que no separa” es el resultado del taller que realizamos en la residencia de personas mayores Ramón Berenguer de Santa Coloma de Gramanet durante los meses de abril y mayo de 2022.
Residentes, alumnado y voluntariado intervinieron la pared del patio, usando técnicas de muralismo como la pintura plástica y el spray, bajo el acompañamiento didáctico del artista Carlos Spogo.
TALLER ARTÍSTICO PARA EL TRABAJO DE SÍNTESIS DE 2º DE ESO
El Instituto Badalona VII me encargó diseñar e impartir un taller artístico que formaba parte del trabajo de síntesis del 2º curso de la ESO. La actividad la realizaron 120 alumnas y alumnos durante cuatro jornadas y se pintaron quince pilares y dos columnas del pasillo de la tercera planta del instituto.
Para organizar las sesiones de pintura dividí las columnas en espacios iguales y realizamos un juego mediante la improvisación y el uso del color. Los diseños de los alumnos se creaban en secuencia ya que la actividad estaba inspirada en el juego del “cadáver exquisito” una técnica empleada por el surrealismo allá por 1925.
ITINERARIO IMPROVISADO DE PINTURAS Y COLORES
Cada día de las cuatro jornadas que duraba el workshop creativo participó un grupo reducido de estudiantes. Primero se intervino una pequeña parte de los pilares o columnas que servían de lienzo. Podían usar pintura acrílica o spray, así como rodillos, pinceles, esponjas, etc. y la temática era totalmente libre e improvisada.
Los diseños que pintaban, se cubrían con papel y solo dejaban una pequeña parte al descubierto. Así el siguiente grupo tenía como punto de partida la gama cromática y los dibujos del grupo anterior, generando composiciones aleatorias.
UNA ACTIVIDAD QUE MEJORA LA COOPERACIÓN Y LA CREATIVIDAD
Al finalizar la actividad se retiraron los papeles que cubrían las columnas, dando lugar a un pasillo más colorido, por el que se puede pasear siguiendo un itinerario de obras artísticas improvisadas y composiciones asombrosas.
En esta actividad se trabajó la cooperación, el juego, la creatividad, la gestión de las emociones, perder el miedo a pintar y, sobre todo, soltarse e improvisar!
TALLER ARTÍSTICO SOBRE LA TEORÍA Y PSICOLOGÍA DEL COLOR
Taller realizado en el Instituto Joaquim Rubió i Ors de l’Hospitalet de Llobregat para los alumnos de 1º de la ESO, coordinado por la Fundación Contorno Urbano.
Se trabajó la teoría y psicología del color que sirvió para elaborar distintas imágenes mediante la técnica del collage. Cada grupo de alumnos trabajó sus composiciones geométricas reflexionando sobre su significado y encontrando el equilibrio de las formas y los colores.
TRABAJAR DE FORMA COOPERATIVA Y GESTIONAR LAS EMOCIONES A TRAVÉS DEL ARTE
Con los collages resultantes hice una composición de las figuras que mejor encajaban para después pintarlas en la pared con pintura acrílica y sprays. Para finalizar se limpió el fondo y se recortaron las figuras geométricas con pintura blanca.
En los talleres de Pintamos Mucho fomentamos el trabajo en equipo, la integración y la gestión de las emociones a través del arte. Y es que cuando una clase de 1º de ESO se “enfrenta” a un muro es de suma importancia trabajar de forma cooperativa.