Por segundo año consecutivo, volvimos a pintar en la entrada de la escuela Josep Pla, un centro público de Educación Especial específico para alumnado sordo. En esta ocasión participaron dos grupos de alumnos: el grupo 2, acompañado por su educadora Alexandra y formado por Santi, Rahma, Daniel y Sidhi; y el grupo 8, junto a sus educadoras Laura y Sandra, con Martina, Santiago, Aissam, Alan y Mohamed.
Una vez más, este proyecto se convirtió en un espacio de encuentro y creación compartida, dando continuidad al trabajo que iniciamos el año pasado.
Explorando el entorno
Durante los días de actividades artísticas salimos a dibujar con carboncillo y a recoger texturas por el barrio de Can Peguera y los alrededores de la escuela, utilizando tampones y plastilina.
Creando ideas
También personalizamos con rotuladores unas libretas con nuestros nombres y, a lo largo de la semana, fuimos recortando las imágenes y texturas que habíamos recogido para después combinarlas y pegarlas sobre papeles de colores.
Los niños y niñas también realizaron sus propias propuestas para el mural y, a partir de todo el material que habíamos reunido elaboramos el diseño final.
Del collage al mural
La siguiente fase del proyecto comenzó con la preparación y pintura de las paredes de ladrillo que intervendremos este curso. Los alumnos colaboraron en la preparación de las superficies, trabajando de forma concentrada y metódica.
A continuación, empezamos a dar color a las formas que acabarían configurando los diferentes motivos del mural: figuras geométricas, elementos orgánicos, relieves de animales y flores. Todos ellos surgían de los recortes de papel y los collages que habían creado previamente en sus libretas.
Texturas, repetición y huellas
Para finalizar, generamos texturas con diferentes herramientas y objetos, utilizando colores que contrastan y resaltan sobre los que ya estaban pintados. Estas texturas enriquecieron el diseño y nos permitieron trabajar la repetición: practicarla, decidir juntos dónde colocar cada una y cuidar los detalles para conseguir un resultado más limpio y equilibrado.
Como cierre del proceso, dejamos nuestras huellas en una zona del mural, como recuerdo de nuestra participación y de todo lo que habíamos creado juntos.
Crecemos juntos
El resultado es un mural construido a partir de las ideas, formas, colores y texturas que fuimos descubriendo y creando durante todo el proceso. Una obra colectiva que no solo transforma la entrada de la escuela, sino que también recoge las huellas de quienes participaron en ella y da continuidad a un proyecto que, por segundo año, vuelve a unir arte, aprendizaje y creación compartida.
El texto que leeréis a continuación ha sido escrito por Judit Gil, terapeuta ocupacional de La Vostra Llar Mataró, que nos acompañó, guió y cuidó a lo largo de este bonito proyecto, vivido conjuntamente con un grupo de siete mujeres residentes en el centro: Mercedes, Dorinda, Pilar, Rosa, Catalina, Maria y Carmen.
En este proyecto hemos contado con la participación del colegio Maristes Valldemia, la Fundació Maresme y la Escola Vista Alegre. Un grupo de niños, jóvenes y personas con discapacidad intelectual nos han acompañado durante las actividades y la pintura del mural, colaborando activamente y dando apoyo a las mujeres de la residencia.
También queremos agradecer especialmente a Ana Sánchez su implicación y las gestiones realizadas con el Ayuntamiento de Mataró, que hicieron posible disponer de la pared donde se llevó a cabo la intervención artística.
Crear vínculos artísticos y personales
El nombre del proyecto es Pintem Vincles. De primera mano, os puedo asegurar que hemos creado vínculos, tanto artísticos como personales, y una gran red con las entidades. Esperamos que esto no se detenga aquí, sino que abra el camino a muchas más colaboraciones.
La primera fase del proyecto se ha realizado en nuestro centro. Creo que ha sido importante para darlo a conocer. Somos un centro abierto, activo y con personas mayores. Personas que, aunque sean mayores, tienen inquietudes, iniciativa y muchas ganas de compartir y aprender.
El Año Gaudí
Carlos dividió esta fase en cuatro talleres. En cada uno de ellos, se trabajaron las diferentes técnicas enfocadas en el trabajo de Gaudí: la arquitectura, el dibujo, los colores y la técnica del trencadís. En cada taller, como profesional, he podido observar lo que se ha generado. Cosas muy bonitas, pero también la sensación de frustración y el “yo esto no sé hacerlo o no puedo hacerlo”, ya que salir de la zona de confort no es fácil para nadie.
Pero esta frustración, a medida que cada taller avanzaba, se ha convertido en empoderamiento, creatividad y colaboración entre todos los participantes. Se ha generado un ambiente de trabajo muy bonito y difícil de explicar con palabras. Ver que personas con problemas de movilidad, déficit visual u otras dificultades sean capaces de levantarse, mantener un trazo y aportar su granito al proyecto no tiene precio.
Naturaleza y espiritualidad
La idea principal era plasmar su identidad e intereses teniendo en cuenta su etapa vital. Por eso se ha utilizado la técnica del dibujo, el color y la arquitectura de Gaudí. Tal como él quiso plasmarlo: naturaleza y espiritualidad.
El diseño representa a las mujeres participantes
En el último taller en nuestro centro, se propuso a nuestras residentes que, con todo lo que habíamos trabajado, crearan un diseño. Este debía representar a las personas mayores que viven en centros residenciales y la mejor manera era representarse a ellas mismas.
La mejor manera de explicarlo es el resultado que se ve en el mural
El color de la base de cada estructura simboliza de dónde pertenecen y qué aspecto de la naturaleza es importante para ellas: mar o montaña, prados, campos o monumentos.
La estructura de cada torre o edificio refleja el camino de la vida de cada residente. Y los detalles de este, como ventanas, voladizos y formas, son los aspectos importantes de cada persona. En la mayoría de los diseños, representa a su familia: las parejas, los hijos, los nietos y los bisnietos. Una de las partes más importantes de su vida, por quienes han luchado.
Observar los pequeños detalles
También se pueden observar pequeños detalles donde quedan plasmados sus intereses: horticultura, lectura, viajar, el mar, recuerdos y vivencias. Cada forma, cada color, cada flor las representa.
Agradecimientos
Quisiera agradecer la participación de todas las entidades, familias y voluntarios que habéis participado activamente en el proyecto. No por el simple hecho de venir y compartir este tiempo con nosotros, sino por la forma en que lo habéis hecho. Con ilusión, energía, alegría, iniciativa y creatividad. Mucha creatividad.
Por otra parte, agradecer y dar la enhorabuena a Carlos. La manera de trabajar y enfocar el proyecto, personalmente, me ha parecido increíble. Lo bonito que lo ha hecho, la empatía y la dulzura con la que ha trabajado cada día se ve plasmada en el mural y en el recuerdo que creo que cada uno de los participantes se ha llevado a casa.
Por último, agradecer a Ana, coordinadora del proyecto, por pensar y dar la oportunidad a Mataró de llevarlo a cabo.
Gracias a todos por aportar vuestro granito de arena.
Este mural participativo forma parte del proyecto Connecta’t, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Badía del Vallés que promueve la vinculación con el centro, el aprendizaje y el trabajo en equipo.
El proyecto se realizó con 16 alumnos y alumnas de 1º y 2º de la ESO del Instituto Federica Montseny, junto a las orientadoras Ester y Carol, la coordinadora del departamento de educación Dami y la integradora del centro, Eli.
Participaron:
1º de la ESO: Alba, Ana, Carmen, Diego, Josué y Leonora.
2º de la ESO: Aitana, Francisco, Indalo, Izan, José, Mariame, Raúl, Rubén y Sheila.
Arte en el instituto: escritura creativa, dibujo y grabado en proyectos educativos
Realizamos tres talleres previos. El primero estuvo centrado en la expresión a través del dibujo y la escritura. El segundo se enfocó en la utilización intuitiva del color y el equilibrio cromático mediante el collage. Y el tercero consistió en un ejercicio de grabado, rallando sobre planchas de tetrabrick palabras que definían a cada participante a nivel individual.
Taller de graffiti con alumnado de secundaria en Badía del Vallés
Ambos grupos comenzaron el proceso del mural pintando de blanco las paredes de la entrada del instituto y los dos pilares. Después, ayudaron a trasladar al muro las líneas rectas y los círculos del diseño, que posteriormente pintaron con spray de colores, patrocinados en gran parte por la marca Montana Colors (muchísimas gracias!!)
En la última fase, utilizaron plantillas de formas geométricas para intervenir libremente sobre las paredes, pintando en aquellos lugares donde sentían que debían hacerlo. También escribieron palabras y dibujos de forma gestual y espontánea.
Entre resistencias e inseguridades
Ha sido un proyecto especialmente interesante, y también complejo para mí. Trabajar con este grupo de jóvenes supuso acompañar un momento de transición importante en sus vidas, donde muchas veces aparecen resistencias, inseguridades y formas distintas de estar en el centro educativo.
A lo largo del proceso, a través de las diferentes actividades, fuimos generando confianza poco a poco y creando un espacio donde poder escuchar lo que sentían respecto al instituto y a su propia experiencia allí. El proyecto permitió ofrecerles un lugar de protagonismo que, en su día a día, no siempre es fácil de encontrar dentro del ámbito educativo.
Encontrar el lugar dentro del grupo
También se trabajó el trabajo en equipo y la búsqueda de roles adecuados para cada participante, intentando que los alumnos pudieran aportar desde sus capacidades.
Además, se propició una dinámica equilibrada entre chicos y chicas, fomentando la colaboración mixta y evitando la separación de roles, con el objetivo de reforzar la participación de todos y todas por igual.
El instituto como lugar de transformación
A la hora de plantear el diseño, pensé mucho en la entrada del instituto como si fuera la entrada a un templo. En este caso, un templo del aprendizaje.
Un lugar al que se llega cada día y en el que suceden cosas importantes, aunque a veces no seamos del todo conscientes de ello.
Por eso elegí colores llamativos y diferentes tonalidades que contrastan con la fachada del centro, más sobria y apagada. La intención era generar un cambio visual claro: que al llegar te encuentres con un espacio que brilla, que llama la atención y que, de alguna manera, invita a entrar.
Si sientes que un espacio así puede tener sentido en tu centro, podemos pensarlo y construirlo juntos.
PARTICIPARON CUATRO ENTIDADES DEL BARRIO DE SANT ROC DE BADALONA
La Fundació Badalona Capaç me ofreció cooperar en la creación de un proyecto artístico con la intención de pintar un mural comunitario junto a otras entidades del barrio de Sant Roc de Badalona. Esta iniciativa se enmarca dentro de la Comunalitat BDN.sud, que tiene como objetivo promover el desarrollo social, el empoderamiento de los diferentes actores del territorio e impulsar social y económicamente los barrios de Badalona Sur.
Para llevarlo a cabo, contamos con la valiosa colaboración de otras tres fundaciones con una extensa trayectoria social en Sant Roc: el Ateneu de Sant Roc, la Fundació Pere Closa y el Casal dels Infants de Badalona. Participaron cerca de 30 personas adultas con discapacidad intelectual y 40 jóvenes menores de edad, cuya interacción generacional y multidisciplinaria no sólo enriqueció la diversidad de perspectivas, sino que también fortaleció el vínculo comunitario.
EL PROCESO ARTÍSTICO PARTICIPATIVO
El proyecto comenzó con cuatro actividades artísticas en los centros de las entidades. En la primera sesión hablamos con las personas con discapacidad intelectual sobre cinco cuestiones: mencionar a una persona querida, a su animal favorito, el nombre de un árbol o de una planta, de su comida preferida y de un oficio al que les gustaría dedicarse. Estas palabras se escribieron dentro de la silueta de una mano, propia de cada participante y, posteriormente, se dibujaron, se pintaron con lápices y rotuladores de colores, se recortaron y se guardaron en carpetas.
En las sesiones restantes, las conversaciones evolucionaron según las inquietudes de cada grupo, dando lugar a nuevos temas que también fueron representados mediante palabras y dibujos. Estos elementos adicionales enriquecieron nuestro registro personal, aportando capas de significado y diversidad a la narrativa visual del conjunto.
PINTANDO NUESTRO ARCHIVO PERSONAL
Con el contenido generado durante las actividades artísticas generé una propuesta de boceto basada en una selección de 54 dibujos del archivo que, posteriormente, unifiqué mediante un mismo estilo y una paleta de colores básicos.
El lugar de la intervención mural se encuentra en un parque del barrio del Congrés. Seleccioné cuidadosamente varias de las siluetas de las manos y comencé a pintarlas sobre la pared, respetando sus formas características y escribiendo las palabras que se encontraban dentro de ellas. Esta elección deliberada no sólo resalta la singularidad de cada individuo sino que también aporta un toque personalizado al mural.
Con la base preparada, llevamos a cabo siete sesiones consecutivas con los participantes de cada entidad. Cada persona eligió uno de los dibujos y su ubicación en la pared para pintarlo, contribuyendo así a la creación colectiva de una representación única de nuestro archivo personal. Esta etapa del proceso consolidó la participación activa de cada individuo, fusionando sus estilos artísticos y contribuyendo a la riqueza visual y simbólica del mural comunitario.
EL MURAL COMUNITARIO
Para finalizar, dediqué unas horas a plasmar las palabras y frases destacadas, estableciendo conexiones con los dibujos en la pared. Manteniendo la caligrafía original, incorporé los errores gramaticales como una esencia distintiva de cada participante. Este proceso no solo enriqueció el contenido del mural, sino que también permitió que el arte entablara una conversación con el espectador, conectándolo de manera singular con la estética del entorno del barrio.
Durante este proyecto artístico, cultivamos un ambiente inclusivo donde la creatividad fluía sin restricciones. La colaboración entre las personas con discapacidad intelectual y los jóvenes del barrio promovió la comprensión mutua y la conexión entre diferentes generaciones y experiencias de vida.
Esta vivencia única reflejó la verdadera diversidad del barrio de Sant Roc, creando un espacio donde cada individuo aportó su perspectiva particular. Así, el mural se convierte en una obra de arte que no solo captura la esencia de la comunidad, sino que también invita a una reflexión profunda sobre la riqueza de la condición humana.
LA MEMORIA COLECTIVA DEL BARRIO Y DE LA VIDA DE SUS VECINOS
Este proyecto da continuidad al documental audiovisual de historias de vida dentro del programa “Posem colors al barri de La Salut” en el marco de “Barris i comunitats” de la Diputació de Barcelona y del departamento de mediación del Ayuntamiento de Badalona. Tiene como propósito recuperar la memoria colectiva del barrio de la Salud y promover el sentido de comunidad y de vecindad mediante la revalorización de la historia, a través de una obra artística que recoge las historias del lugar y de la vida de sus habitantes.
La propuesta se construye a partir de la recopilación de 200 fotografías antiguas que abarcan una línea temporal que va desde principios del siglo XX hasta la década de los noventa. Estas imágenes se han recopilado a partir del fondo documental del Museo de Badalona, de la base de datos de Badalona Recuerdos y de las aportaciones de varias mujeres de la asociación Federació de Dones. Al mismo tiempo, realicé una búsqueda de información y datos de cada imagen para que me sirvieran de presentación para los centros educativos y las entidades que participaron en el proyecto.
SOMOS PARTE DE LA HISTORIA DEL TÚNEL DEL PASEO DE LA SALUD
El lugar escogido para hacer la obra de arte participativa es el túnel del Paseo de la Salud, ya que constituye el actual acceso y salida peatonal del epicentro del barrio y de su paseo principal, donde históricamente se ubican los pequeños comercios locales. El sitio tiene una historia peculiar: cuando construyeron la actual C31 a finales de los años sesenta los vecinos no podían ir caminando a los barrios colindantes del sur de la ciudad sin dar una buena vuelta ya que el acceso al por entonces llamado Paseo Cristo Rey quedaba cortado por el gran muro de la autopista.
Los propietarios de los comercios y los vecinos hicieron manifestaciones para reclamar un acceso peatonal que, finalmente, se construyó años después perforando un agujero de un tamaño por el que pudieran pasar las personas y revistiendo sus paredes de uralita. El problema en ese túnel eran los días de lluvia, el agua bajaba como un río y no se podía cruzar sin agarrarse a las paredes. Además, la poca luz y la inseguridad que ofrecía cruzarlo de noche, motivaron que el lugar fuera conocido popularmente como el “túnel del tiempo” o el “túnel de la vergüenza”.
En 1992 se realizaron las obras de remodelación del túnel tal y como lo conocemos ahora. En la actualidad, sigue siendo un lugar por donde pasan cada día cientos de personas, cobrando especial importancia para este proyecto la transformación y dignificación del mismo mediante una obra de arte participativa, empezando por su limpieza y continuando con el blanqueamiento de sus paredes y techo.
TALLERES PREVIOS EN TRES INSTITUTOS, UNA ESCUELA, UNA ASOCIACIÓN Y UNA FUNDACIÓN
Desde el departamento de mediación nos propusieron varios centros educativos y entidades del barrio para colaborar en este proyecto. Escogimos a tres institutos: Enric Borràs, Barres i Ones y Rafael Albéniz; una escuela: Turó d’en Caritg; una asociación del barrio: Federació de Dones y una fundación: Badalona Capaç.
Los diez talleres previos se realizaron en los centros de cada una de las entidades. Participaron 25 alumnos de 3o de primaria, 14 alumnos de 3o de ESO, 54 alumnos de 4o de ESO, 12 personas adultas de la fundación Badalona Capaç y 10 mujeres de la Federació de Dones. En total suman 115 personas con edades comprendidas entre los 8 y los 70 años.
En las primeras sesiones presenté cronológicamente una selección de las fotografías, explicando su contexto histórico y abriendo un espacio de conversación con los alumnos y las personas participantes sobre las situaciones que se mostraban en las imágenes y su relación con lo que vivimos en nuestro presente. Después, pasamos a la interpretación plástica de las fotografías mediante diferentes técnicas artísticas como son el dibujo con lápiz, rotuladores, barras de pastel, pintura acrílica y collages.
JORNADAS DE ACTIVIDADES ARTÍSTICAS EN EL CENTRO CULTURAL L’ESCORXADOR
En la tercera semana del proyecto participativo se realizaron cuatro jornadas de actividades artísticas en el centro cultural L’Escorxador de Badalona, en las que formaron parte los cuatro centros educativos y las dos entidades, reuniendo a participantes de diversas edades que crearon nuevas propuestas basadas en los dibujos y los collages que se realizaron en los talleres previos.
Las fotografías impresas en varios tamaños y en escala de grises se intervinieron utilizando varias técnicas mixtas: lápices y rotuladores de colores, ceras grasas y pintura acrílica. También hicimos composiciones con letras recortadas sobre papeles de colores.
Durante estas colaboraciones entre niños, adolescentes, mujeres mayores y personas con discapacidad, surgieron vínculos afectivos que nos ayudaron a empatizar y comprender diferentes realidades sociales, fortaleciendo la integración, el trabajo en equipo y los roles individuales dentro de cada grupo.
CREAMOS UN PASTE UP CON FOTOGRAFÍAS ANTIGUAS INTERVENIDAS POR PARTICIPANTES EN LAS ACTIVIDADES
Para el mural situado en el muro exterior de la entrada del túnel del paseo de la Salud hice un diseño compuesto por una selección de fotografías antiguas del barrio. La intervención se realizó con la técnica del Paste Up, pegando sobre la pared las imágenes impresas en papel, intercaladas con fotografías pintadas por los participantes en las actividades artísticas.
También generamos una actividad dentro de la programación de la “Festa dels colors” donde participó un grupo de nueve jóvenes del Instituto-Escuela Rafael Alberti, practicando con la técnica y pegando las últimas fotografías en las paredes.
UN MURAL SOBRE LA HISTORIA Y LA MEMORIA DEL BARRIO DE LA SALUD
En el interior del túnel del paseo de la Salud se han representado las interpretaciones plásticas de las fotografías históricas del barrio que se realizaron en los talleres previos del proyecto participativo. Para hacer el boceto utilicé los dibujos esquematizados y los collages recortados en papeles pintados con pasteles. Escogí una paleta de colores primarios saturados, combinada con tonos pasteles y con el color blanco con el que blanqueamos la pared y que tanto gustó a los vecinos.
En la intervención mural participaron seis jóvenes del Instituto Enric Borràs, nueve jóvenes del Instituto Barres i Ones y diez mujeres de la asociación Federació de Dones. Nos ayudaron a pintar las paredes durante cinco jornadas en las que aprendieron a utilizar diferentes herramientas, demostrando mucha voluntad, paciencia y destreza, ya que la textura de la superficie de la pared complicaba mucho realizar detalles.
HACER SALUD
El nombre del barrio de la Salud proviene de principios del siglo XX, cuando las personas que vivían en el casco urbano de Badalona iban a caminar por esta zona, por entonces de campos y huertas, llamándose esta actividad: “ir a hacer salud”.
En la pintura también aparece representada la naturaleza vinculada con la ciudad y su historia: el roble y el laurel de su escudo, el níspero (aquí llamado “micaco”), un racimo de uva recordando el pasado vitivinícola de la zona y el sauzgatillo presente en la Serralada de la Marina.
TERMINAMOS EL PROYECTO CON UNA INSTALACIÓN Y UNA BONITA ACTIVIDAD
Para finalizar el proyecto participativo hicimos una instalación en las dos paredes del túnel de las letras que componen el nombre del barrio recortadas sobre madera, fijando su estructura en la pared con una pequeña separación por encima del mural.
En la última actividad, donde participaron nueve niños de la Escuela Turó d’en Caritg y cinco adultos de la Fundación Badalona Capaç, se pegaron sobre las letras de madera pintadas de colores fotografías y dibujos recortados en papel.
EL TÚNEL SE LLENA DE LUZ Y DE COLOR
La acogida de este proyecto artístico participativo ha sido un éxito. Las entidades participantes pudieron colaborar y disfrutar del proceso de creación de una obra de arte. Los vecinos y vecinas nos han expresado cada día su agradecimiento por el gran cambio que ha sufrido el espacio. El túnel se ha dignificado e iluminado, representando la entrada a un barrio que tiene que estar orgulloso de su historia pasada y de su presente futuro.
UNA OBRA DE ARTE PARTICIPATIVA EN LA PLAZA ANTONIO MACHADO
El departamento de mediación del Ayuntamiento de Badalona me encargó pintar una pared en el barrio de la Salut Alta, enmarcado dentro del proyecto Barris i Comunitats: motors de transformació social, impulsado por la Diputación de Barcelona. El objetivo es fomentar vínculos entre vecinas y vecinos, así como la participación ciudadana.
Cuando visité el lugar donde está situada la pared observé que delante había un parque rodeado por una valla de listones pintados de colores, varios juegos infantiles de madera quemados por el sol, unos muros de acero corten y un suelo de caucho desgastado. Todo superficies pintables.
La plaza Antonio Machado y el barrio de la Salut Alta fueron mi campamento base durante el mes de enero. En este plazo de tiempo realicé una obra de arte participativa junto a niñas, niños, vecinos y vecinas consistente en enriquecer las relaciones humanas y la creatividad mediante el arte urbano.
EN LA PRIMERA FASE IMPARTÍ SIETE TALLERES PARA NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS
Para la primera fase del proyecto impartí siete talleres para doce niñas y niños de cuatro a diez años inscritos en el Casal cívico Salut Alta; diez adolescentes de once a catorce años pertenecientes al grupo de usuarios de la Fundación Salut Alta y diez personas adultas usuarias del Casal cívico Turó d’en Caritg.
En estas jornadas previas experimentamos con la pintura acrílica y dimos rienda suelta a la imaginación para investigar el uso de distintos objetos como herramientas para pintar: cepillos de dientes, peines, esponjas, rodillos, paletas, botes difusores, ¡y hasta nuestras manos y dedos!
DESCUBRIMOS NUEVAS FORMAS DE EXPRESARNOS CREATIVAMENTE
En los talleres conocimos y practicamos varias técnicas artísticas como son el dibujo con lápiz y rotulador, la acuarela, la pintura acrílica y el collage. Cada sesión fue diferente a la anterior, lo que nos permitió descubrir nuevas formas de expresarnos creativamente, fomentando el trabajo en equipo para reforzar los grupos.
Todo ello nos sirvió posteriormente para adentrarnos en la pintura mural colectiva y, más concretamente, en la abstracción y representación de elementos figurativos mediante la síntesis gráfica y las manchas gestuales con colores.
LA PLAZA SE ILUMINA DE BLANCO
Durante el proceso de intervención en el espacio público recibimos la visita de varias entidades y asociaciones que participaron en la transformación de los distintos equipamientos del lugar.
Estas fotos captan diversos momentos de la imprimación de las superficies de madera y metal y del tobogán, iluminando la plaza de color blanco, por parte de los usuarios y usuarias del Club Social La Ginesta y de la Fundación Badalona Capaç quienes nos ayudaron a iluminar la plaza de color blanco, imprimando las superficies de metal y madera.
LOS COLORES ELEGIDOS ESTÁN RELACIONADOS CON EL ENTORNO ARQUITECTÓNICO
El objetivo de este proyecto artístico es recoger las sensaciones de mi convivencia con las personas participantes en las actividades y extrapolarlo a los nuevos motivos visuales en la plaza Antonio Machado, observando el barrio de la Salut Alta para explicarlo luego mediante colores ligados al entorno arquitectónico y tomando como referencia los dibujos, pinturas y collages que se realizaron durante los talleres del mes de diciembre.
Estas imágenes muestran el momento en el que Carlos Spogo y sus asistentes Marcos y Eduard aplican color a la plaza, contribuyendo a su integración en el entorno arquitectónico.
PINTANDO CON ROTULADORES SOBRE LAS PAREDES
Para esta actividad colaboramos con la marca Happyink y la Fundación Salut Alta. Los jóvenes participantes mezclaron las pinturas de colores y rellenaron los rotuladores para luego practicar y dibujar con ellos sobre las superficies metálicas que previamente habíamos preparado con esmalte sintético brillante.
PLANTAMOS UNA SEMILLA EN EL BARRIO
Las jardineras también se pintaron y se integraron en el proyecto. Para ello, contamos con la colaboración de Verd Urbà que nos ayudaron a organizar dos actividades donde participaron las entidades Club Social La Ginesta, Fundación Badalona Capaç, así como vecinos y vecinas del barrio. El Ayuntamiento de Badalona suministró las plantas, la arena y el drenaje que utilizamos para llenar los maceteros de plantas y flores que ya forman parte de la plaza.
En estas primeras semanas cuidamos el lugar y pusimos nuestro empeño en que el enfoque de la acción fuera positivo y constructivo. Trabajamos con cariño la transformación del espacio y las relaciones con los vecinos, recibiendo el agradecimiento de la gente y sin miedo a lo que pueda suceder después.
IMAGEN, ESTÉTICA, CUIDADO Y CARIÑO
La intervención artística en la plaza Antonio Machado está concebida para dotar a este lugar de una nueva identidad estética generada de manera orgánica y nutrida de las vivencias compartidas con las entidades y las personas participantes.
Empezamos el proyecto barriendo el suelo y limpiando los rincones donde se acumulaban la suciedad y las hojas secas. Podamos los arbustos, se colocaron las tablas y una puerta que faltaban y pintamos con imprimación las superficies de madera y de metal. La plaza se iluminó de blanco y, a continuación, se llenó de colores mimetizándose con el entorno arquitectónico.
NIÑOS Y NIÑAS DEL BARRIO PINTAN SU TOBOGÁN EN EL PARQUE
Las imágenes resumen la actividad realizada para los niños y niñas del Casal Cívico Salut Alta. Consistió en pintar la estructura de madera del tobogán con esmalte sintético aplicado con brochas, rodillos y sprays. El grupo tuvo total libertad para elegir los colores y la forma de aplicarlos con las diferentes herramientas que les ofrecimos.
El resultado de la acción fue muy impactante y colorido, recibiéndose de forma muy positiva por los familiares de los participantes así como por el vecindario. Actualmente, continuamos generando vivencias en torno al arte urbano y la creatividad mediante talleres con entidades de la Salut Alta.
NUESTRA PLAZA
Han pasado tres meses desde la actuación artística en la plaza Antonio Machado del barrio de la Salut de Badalona. Las entidades locales están volviendo a dar uso del lugar, realizando actividades durante los fines de semana y en los días festivos. La esencia que le aportamos continúa intacta, las plantas están preciosas y se aprecia el respeto y el cuidado de la gente por este espacio renovado.
Durante nuestra intervención en el barrio cuidamos la convivencia con las vecinas y vecinos, escuchando y valorando sus peticiones para sumarlas al proyecto en la medida de lo posible y así expandir el área de acción más allá de la plaza.
Todavía quedan muchas cosas por hacer: colocar los nuevos contenedores para reducir la basura que se tira en el suelo durante los fines de semana, cambiar las bombillas de las farolas para mejorar el alumbrado, podar los árboles que están encima del área de juegos, colocar un nuevo badén que haga disminuir la velocidad de los coches, mover uno de los maceteros para tener más espacio para actividades y continuar el mantenimiento de las instalaciones infantiles y el cuidado de las plantas.
“Coneixem” es un proyecto de arte social que estoy llevando a cabo en Badalona que trata de conocer e inspirarnos con las creaciones contemporáneas africanas de diferentes disciplinas como son: la pintura, la escultura, el diseño, la moda, la arquitectura, la fotografía, la artesanía, el reciclaje y la tecnología aplicadas al arte.
El taller creativo se realizó en el Club Social la Ginesta, un equipamiento creado por Salut Mental Barcelonès Nord. Los clubs sociales son unos servicios especializados dirigidos a personas que, al padecer un trastorno de salud mental severa, tienen dificultad en su inclusión social y comunitaria. El objetivo de estos clubs sociales es fomentar vínculos relacionados con el entorno y realizar actividades que posibiliten el aprendizaje de habilidades personales a partir de pasar el tiempo de una manera enriquecedora.
El workshop creativo impartido por Carlos Spogo tenía un objetivo creativo, enfocado a que los participantes realizaran secuencias de formas basadas en el contraste de color y las líneas rectas y curvas, a partir de tampones elaborados durante la propia actividad.
EN ESTE PROYECTO COLABORAN VARIAS ENTIDADES DE BADALONA
El proyecto empezó en junio de 2022 gracias a las diferentes entidades que colaboraron: Club Social La Ginesta, Badalona Serveis Assistencials, Caritas Badalona, Parroquia de Sant Josep y Àfrica es l’Horitzó.
El boceto de la pintura mural lo realicé combinando varias referencias que parten de los diseños de moda del artista Sudafricano Laduma Ngxokolo, los colores de las mantas tradicionales de Kobo en Lesotho, los tampones que diseñamos juntos en el taller creativo, los fractales que nos enseñó a hacer Lucas y trece retratos de participantes del proyecto.
LA COMUNIDAD AFRICANA TAMBIÉN PARTICIPÓ EN EL PROCESO CREATIVO
Para esta intervención en la pared exterior de la parroquia de Sant Josep, busqué la participación de personas pertenecientes a la comunidad africana residentes en la ciudad. Gracias a mi amigo Mansour conocí a Dembo, un chico de 24 años procedente de Gambia que lleva dos años viviendo en Badalona. Dembo se comprometió con el proyecto y me ayudó a organizar cada mañana los materiales para empezar la actividad. Con el paso de los días también se ocupó de enseñar a los participantes donde se debía pintar cada color siguiendo el diseño del boceto.
LAS ACTIVIDADES FUERON UN ÉXITO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA
En el taller de pintura mural participaron personas provenientes del club social La Ginesta, del centro de día Bétula, de la plataforma Badalona Acull, de Caritas Badalona, varios artistas y vecinas de Badalona. En total han colaborado cerca de 30 personas durante once jornadas de tres horas en los meses de junio, julio y agosto de 2022.
EL DISEÑO DEL MURAL ESTÁ INSPIRADO EN LOS TEJIDOS Y LA MODA DE ÁFRICA
Los diseños producidos en estos talleres también formarán parte del próximo proyecto comunitario donde contaré con la ayuda del departamento de protección social a las personas del Ayuntamiento de Badalona.
Quiero agradecer la implicación de los y las participantes que hicieron posible esta pintura mural, en especial a: Jaume Ventura, Andreu Oller, Jordi Pérez, Meritxell, Mansour Seidy, Dembo, Marcos y Vicente.
TALLER ARTÍSTICO PARA EL CASAL DE VERANO DEL CENTRE SANT JAUME
Esta actividad forma parte de “Coneixem”, un proyecto artístico social que estoy llevando a cabo en Badalona que trata de conocer, al mismo tiempo que nos sirven de fuente de inspiración, las creaciones del arte contemporáneo africano de diferentes disciplinas como son: la pintura, la escultura, el diseño, la moda, la arquitectura, la fotografía, la artesanía, el reciclaje y la tecnología aplicadas al arte.
En las fotografías se puede ver a las niñas y los niños del casal de verano del Centre Sant Jaume de la Fundación Carles Blanch realizando varias actividades artísticas sobre la cultura y tradiciones africanas.
Para esta ocasión, contamos con la ayuda del equipo de voluntariado del centro, que nos acompañó durante toda la actividad, con el apoyo de la artista Iris San y con la propuesta temática y las fotografías de Landry A, quien nos dió a conocer las “Tentures d’Abomey”, unos tejidos tradicionales de Benín que se hacían a mano, ensamblando y bordando piezas de tela teñida, aplicándolas con una técnica parecida al patchwork.
LA PINTURA MURAL REPRESENTA VARIAS ESCENAS SOBRE EL CONTINENTE AFRICANO
Los tapices de Abomey son muy populares en Benín y su uso se reservaba para ceremonias de iniciación, funerales o celebraciones muy especiales. En ellos se representaban las epopeyas bélicas y los momentos más destacados de la vida de los reyes de este país. Cada dinastía elegía un motivo figurativo para identificarse, representado por una figura cosida sobre un fondo de tela lisa, generalmente de color negro.
La actividad creativa consistió en dibujar con lápiz y rotuladores varias escenas sobre la cultura, las tradiciones, la artesanía, la gastronomía, el mundo animal y la naturaleza del continente africano. También practicamos la escritura caligráfica con pinceles y, finalmente, recortamos papeles de colores para crear nuestros escudos personales inspirados en la estética de los tapices de Abomey.
EN LA ACTIVIDAD TAMBIÉN PARTICIPÓ UN GRUPO DE JÓVENES DE LA ALCÁNTARA FAMILY FOUNDATION
Estas fotos muestran el proceso de pintado del mural que hicimos junto a las niñas y niños del casal de verano del Centre Sant Jaume. También participaron en la actividad un grupo de jóvenes que forman parte de la Alcántara Family Foundation y varias personas que viven en la fábrica contigua y que forman parte del colectivo africano más numeroso de la ciudad de Badalona.
La obra representa una serie de escenas referentes a la cultura, la naturaleza y el folclore africano, envueltas por una composición de figuras y formas de colores que están inspiradas en los murales de Esther Mahlangu, una artista perteneciente al pueblo de Ndebele del Sur, Sudáfrica. Esther comenzó a pintar con solo 10 años de edad, una habilidad que le enseñaron su madre y su abuela siguiendo la tradición de su pueblo nativo en el que las mujeres pintan tanto el exterior como el interior de las casas. Gracias a esta tradición, que ella misma actualizó, comenzó su increíble viaje artístico que la llevó a ser mundialmente reconocida.